Thursday, August 31, 2006

Mi sueño….

Resulta que estaba con el Natas afuera, en su carro, a punto de irnos, pero se me antojó una coca, entonces fui a la tienda a comprarla, sin embargo, en lugar de una coca compré una caguama de las Sol brava, que además de que, en mi sueño, no necesitaba llevar el envase, tenía, como sigue teniendo, más producto. Estaba a punto de pagar la caguama cuando se acercó un guey de unos treinta años, con una chamarra de mezclilla que le pedía al dependiente de la tienda que le regalara un refresco, a lo que, obviamente, el de la tienda le dijo que ahí no regalaban cosas, que las vendían, se lo dijo con una sonrisa amable en la boca, tomando a broma la petición del individuo, de repente sacó un arma y le pidió toda la lana, entonces yo me di cuenta, eso era un asalto y en el instante en que me disponía a salir huyendo del lugar, vi una camioneta con, por lo menos seis gueyes más que estaban no con la actitud de quien va a cometer un ilícito, sino como quien está echando desmadre, pero cuando me alejé su actitud también cambió.
Comencé a correr hacia coyoacancito y donde está la antigua casa de Gómez Farias, era, en mi sueño, una casa en reparación, con un gran jardín y muchos obreros trabajando en ella. Como yo tenía mi celular, marqué al 060 y le dije a la operadora que me querían asaltar, puesto que los maleantes, en su camioneta, no podían dejar vivo, supuse, al testigo presencial del asalto (chale, eso yo lo he visto en muchas películas), mientras me adentraba en la casa en reparación, vi a Regina, la auditora de calidad de la empresa, que estaba, creo, auditando el proceso de reconstrucción del recinto, y yo le decía que me tenía que esconder, por que mi vida corría peligro.
Desde el escondite que escogí, un cuarto derruido, sin ventanas y sin una parte del techo, veía la entrada en espera de que llegaran los maleantes, que, una vez que llegaron, comenzaron la búsqueda.
Cuando creí que todo estaba perdido (esta frase y el desenlace que seguramente ya vislumbraron, también la vi en muchas películas), llegó la policía, cuando menos en mi sueño fue bastante agradable, por que esta vez no iban para detenerme por ingerir bebidas alcohólicas en la vía pública, y detuvieron al malhechor y a punta de madrazos lo subieron a la patrulla, y al poco, un chingo de patrullas, helicópteros, bueno, no, singular, por que nomás era un helicóptero, pero eso sí, con la luz prendida, esa luz que sirve para seguir a los sospechosos en la oscuridad nocturna, y un chingo, y eso quiero decir, un chingo de patrullas haciendo un gran despliegue digno de película chafa, bajando de las greñas a los seis cabrones de la camioneta, que quizá eran cuatro gueyes y dos viejas, pero, ah pinches viejas cómo la hacían de a pedo, como buenas viejas, llorando y diciendo que ya estuvo, que no era enserio, pero de todos modos se la pelaron por que a todos los subieron a las patrullas.
Total, que una vez que salí me comenzaron a hacer preguntas de cómo fue el pedo y pues regresamos a la tienda donde había sido el atraco.
No sé por qué, pero de repente ya había de por medio una recompensa, que además ya me estaba saboreando, pero que al final, todo indicaba que se la iba a chingar el dependiente de la tienda ¡pinche gordo culero! Yo que había hecho todo y ese guey se iba a llevar el varo, pero bueno, en eso estábamos cuando pasó lo más cabrón… me desperté.

Friday, August 25, 2006

Espanta promotores...
Recibes una llamada, y de repente, estás envuelto en palabras que alguien se ha aprendido de memoria para "regalarte" una tarjeta de crédito.
No acabas de decir, si, soy yo, cuando ya te están diciendo que, como eres bien cabrón, tienes una tarjeta de crédito esperando para que conozcas el "poder de tu firma", con un chingo de ventajas y cuestiones que ya ni siquiera escuchas, lo único que deseas es que ese cabrón (o cabrona) se calle tantito para decirle que no te interesa.
Pero yo he encontrado el método infalible para cortarlos y callarlos de una vez por todas. En cuanto el guey haga un respiro, dile que tienes ya una tarjeta, pero que aunque quisieras la suya, no puedes por que no has pagado la otra y estás en el buró de crédito. Santo remedio, como dijeran las abuelas.

Tuesday, August 22, 2006

Mitos y realidades del alcohol...

Mito: Siempre termino guacareando
Realidad: No siempre guacareo
Por qué: Por que cuando no consumo alcohol, existen muy pocas probabilidades que lo haga, a excepción de cuando tengo una infección en el estómago.
Mito: Debería aguantar mucho tomando
Realidad: Ni madres, siempre me empedo más rápido que los demás
Por qué: No lo sé aún, debo seguir practicando
Mito: Los borrachos siempre dicen la verdad
Realidad: No es cierto
Por qué: Cuando ando pedo, muchas veces ando de "sabrosito" diciendo que no, que no se qué, que soy aquel... y no todo es verdad.

Monday, August 21, 2006

La batalla de las batallas... que nunca se consumó.
"...Leonardo apenas conocía a Miguel Ángel cuando regresó a Florencia en 1503, pero había visto obras suyas y sabía de su prestigio. Pero su primer encuentro oficial data de 1504 cuando le pidieron a Leonardo que formase parte de una comisión mixta , integrada por destacados artistas de Florencia, cuya misión consistiría en decidir el emplazamiento del David de Miguel Ángel..."
Aunque se ignora si Miguel Ángel culpó a Leonardo de que su estatua fuera instalada en un interior, se atribuye a esta circunstancia el origen de su mutuo antagonismo...
Por otro lado, tenemos que en octubre de 1503 le encargaron a Leonardo pintar un gran mural que representase una escena bélica en una de las paredes de la recién construida Cámara del consejo, en el palacio de la Signoria, mientras que Miguel Ángel recibió a su vez, el encargo de la Signoria de pintar una escena bélica, otro mural para Cámara del consejo, en el palacio de la Signoria, justo enfrente de la pared junto a la que Leonardo ya había instalado su andamio para realizar su trabajo.
Sucede que un día, Leonardo fue invitado a detenerse en la calle por un grupo que discutía acerca de un detalle del Infierno de Dante y, considerando que Leonardo podía pronunciarse sobre cualquier tema, le pidieron su opinión. Cuando Leonardo iba a contestarles, vió doblar una esquina a Miguel Ángel, en dirección hacia ellos, «Por ahí viene Miguel Ángel, que seguro os solucionará el problema». A lo que Miguel Ángel, que tenía fama de mal genio, reaccionó ofendido, interpretando el comentario de Leonardo como un insulto. Se encaró desafiante con Leonardo, mayor que él, y le gritó: «Explicadlo vos, que hiciste la maqueta de un caballo que nunca terminasteis. ¡Y los imbéciles de Milan creyeron en vos!», Leonardo se quedó estupefacto, sin encontrar palabras para replicar, y Miguel Ángel se alejó.

Tal rivalidad no pasó inadvertida a los comentaristas de la época. Quizá esperando ver un enfrentamiento directo, muchas personas acudían a verlos trabajar en sus sendos murales. Y, al poco, la coincidencia de los dos artistas más famosos y respetados de Florencia dió en llamarse «La batalla de las batallas».
El escultor Benvenuto Cellini llamó al esperado resultado «La escuela del mundo» haciéndose eco de la opinión de que, entre el genio de Leonardo y el de Miguel Ángel, tendrían a los artistas de todo el mundo muy ocupados, durante siglos, tratando de emular sus obras maestras. Por desgracia, no fue así. Leonardo, como muchas otras veces, no terminó el trabajo.

Ya es lunes, y hay que trabajar.

Chale, eso de tener, no solo la responsabilidad, sino la obligación de vender la fuerza laboral a cambio de unos cuantos pesos, que nos ayuden a subsistir en este pinche mundo, como que no es tán chido.

A veces me pregunto porqué no nací en el seno de una familia adinerada, o porqué no ha sucedido eso que he soñado tantas veces mientras camino con dirección al metro, que de repente un carro doblara la esquina y arrojara por la ventanilla una mochila llena de dinero, mientras aceleran su huída, pues la policía les está pisando ya los talones. Yo tomo la mochila y antes de revisar su contenido, me la coloco en el brazo y camino muy naturalmente, ¿cómo podría la policía imaginar que yo llevo ahora el botín? llego a mi casa y al hacer la revisión del contenido, cuento miles y miles de pesos, además de mercancia, que igual pueden ser algunos kilos de marihuana o joyas, da igual.
El problema es que mi sueño no se detiene ahí, justo donde tendría que hacerlo, no, por que tiempo después aparecen en la puerta de mi casa "los chacales", que, tal como en la pelicula Shalow grave, me arriman unos chingadazos con un tubo en las espinillas y aunque alguien que de repente llega a visitarme me hace el paro, mi vieja acaba yéndose con el dinero y con el que acaba de salvar mi vida.

Así que ya es lunes, y el café como que ya hizo efecto, por que sé ahora que tengo que dejar de soñar y ponerme a chambear, a cambio de unos cuantos pesos, ¡qué poca madre!

Saturday, August 19, 2006


LA MALDICIÓN DEL SABROSITO

No falla, me cae que no falla, el día que llegas con una actitud, o una opinión de "muy sacalepunta", que además, nadie te ha pedido, ese es justo el día en que más equivocado estás.
Veámos algunos ejemplos:
El día que llegué de sabrosito a decirle a una conocida que me latía una rola en inglés y que además, me la sabía, y ella me pidió que se la tradujera, obviamente no pude.
Cuando taché a un guey de sabrosito por que no le salió una fórmula en excel y a la mera hora dicha formula tampoco me salió.
Sin embargo, el mejor ejemplo lo vi el día que iba con el miserable armando en el micro, donde el chofer por estar de sabrosito, apurando al chofer del micro de adelante, se ganó un buen susto, cuando el otro conductor se bajó de su unidad y se subió en la que nosoros íbamos y amenazó a nuestro chofer de que le bajara por que de lo contrario "iba a ver qué pedo", frase que ha pasado a la posteridad.
En fin, este es un mensaje para todos los sabrositos del mundo, bájenle, me cae, por que las consecuencias pueden ser aterradoras, desde un nada agradable quemón, hasta llegar a "saber qué pedo"...